Ganar Dinero por Internet, ¿Mito o Realidad?

Hoy les cuento la historia de Carlos, un gran soñador.

Carlos estaba entusiasmado con perder peso y tonificar su cuerpo para el verano.

 

Hizo lo que debía. Se inscribió en un gimnasio muy prestigioso de su localidad llamado Perfect Body Gym.

Miraba fotos en Instagram de personas que habían logrado esa transformación que él deseaba, estaban en forma, delgados y con músculos. Eso lo motivó a iniciar. Además, al visitar el gimnasio por primera vez, apreció que muchos de los hombres allí tenían cuerpos delgados y bien trabajados, lo que realmente lo terminó por decidir. Sin perder tiempo, se inscribió y empezó a pagar una cuota de $150 dólares al mes.

¿Y adivina qué?

Estaba muy emocionado por su nueva actividad. Finalmente podría ser capaz de perder peso y empezar a verse mejor. Debido a su firme deseo de cambio y el afán por ver resultados pronto, ignoró algunas recomendaciones de los instructores y empezó a hacer ejercicios a su manera.

Hizo todo lo que le aconsejaban sus compañeros, amigos y alguno que otro consejo que leyó en Internet…

Trabajó piernas, pero no brazos porque se había lastimado haciendo ejercicios en el pasado. Trabajó algo de espalda y mucho abdomen porque era algo en lo que quería verse bien.

Incluso gastó $100 USD en ropa de entrenamiento. No era necesario pero otras personas en el gimnasio la tenían, así que pensó que ese gasto sería una motivación extra para continuar adelante.

Pasaron los días y la motivación comenzó a decaer. Una tarde en el vestuario del gimnasio empezó una breve charla con un compañero. Este le contó que había perdido más de 20 kg. “Este tipo se ve bien”, pensó. De inmediato, esa imagen contrastó con su realidad: solo había logrado bajar unos pocos kilos y no estaba para nada a gusto con su figura, a pesar de todo el esfuerzo y dedicación de las últimas semanas. Recordó los gastos que había realizado, los sacrificios… todo parecía en vano en ese momento.

Al ver que no estaba logrando los resultados “soñados” pensó que todo esto podría ser una “gran estafa” montada sólo para conseguir su dinero. Pobre Carlos! Había mordido la carnada y tirado dinero y tiempo a la basura.

Se le ocurrió entrar en Internet y buscar “Perfect Body Gym”. Y lo encontró! Ahí estaba. La conspiración, la gran estafa…

Leyó un post que rezaba que el 80% de las personas que entran a Perfect Body Gym cancelan su membresía durante el primer trimestre.

Encontró varios testimonios de personas que no habían perdido peso y que abiertamente decían lo que Carlos suponía: “el gimnasio era una estafa, no generaba los resultados esperados”.

En fin …. No obtuvo los resultados esperados y encontró personas que tampoco lo lograron entonces se convenció que Perfect Body Gym era UNA GRAN ESTAFA. En realidad, todo el “circo” del gimnasio era una mentira.

Te imaginarás el paralelismo con los negocios online y el marketing de afiliado.

¿Por qué la gran mayoría de las personas no podrán vivir de sus ingresos en línea?

Como Carlos, muchos ingresan ciegamente en este negocio de “ganar dinero por Internet” sin querer hacer todo lo necesario para tener éxito.

Piensan, falsamente, que ganar dinero por internet es invertir en el último curso y NUNCA invertir en NADA más para tener éxito.

Lamentablemente, están ENORMEMENTE equivocados.

Esta es la mentalidad que hace fracasar a muchos, que como Carlos, luego “culpan a la industria y a todos los que están en ellas, por conspirar”.

Todo negocio REAL requiere de una inversión significante de TIEMPO, ESFUERZO y DINERO. Eso incluye un negocio por internet. No te engañes a ti mismo, que no seas tú el que interprete al próximo Carlos en nuestra historia!

Aun cuando tengas el mejor programa, entrenamiento o coach necesitas constancia y perseverancia. Necesitas tomar acción cada día, no de vez en cuando. Y necesitas seguir aprendiendo y trabajando duro a medida que pasa el tiempo, más aún cuando ya no tienes la motivación inicial o cuando piensas que los resultados nunca llegarán.

 

Doy fe de que esto es ley porque lo viví en mi propia vida. Me tomó más de 3 años vivir al 100% de mis ingresos online. Fueron 3 años duros, de muchas desilusiones y enormes sacrificios, míos y de mi familia. Pero no bajé los brazos y los resultados, aunque tardaron más de lo esperado, llegaron. ¡Y de qué manera! Hoy me permiten brindar una buena calidad de vida a mi familia, dedicarme a lo que amo y decidir cuando y donde quiero trabajar. Esos más de 3 años difíciles, hoy son un recordatorio de que todo es posible si estoy dispuesto a pagar el precio de la constancia y perseverancia.

Es algo en lo que continúo trabajando día a día y te motivo a ti para que hagas lo mismo.

Te mando un abrazo!

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